Diego Olmedilla

Diego Olmedilla

Soñaba dormido y despierto siendo un niño y por soñar lo hizo con acabar con el sobrepeso. Nuestro entrevistado de este mes nos habla del método Thinking para los que están gordos, que no es lo mismo que ser gordos… Una entretenida charla de gran interés para nosotros, teniendo en cuenta que España lidera el índice de obesidad infantil a nivel mundial.

¿Cómo era Diego de Olmedilla en su más tierna infancia?
Fui un niño alegre, algo travieso y también muy sensible.
¿A qué jugaba?
A las cosas propias de niños: recuerdo haber jugado al aro, a las canicas, me gustaba jugar al tenis, al baloncesto…siempre me gustó mucho cantar.
Cuando dormía, ¿Con qué soñaba?
Soñaba dormido y despierto. Casi siempre ejercía el rol de rescatador.
¿A quién admiraba?
Me gustaban los sabios, algunos deportistas, algunos cantantes,  pero no recuerdo un modelo al que querer seguir.
¿Qué quería ser de mayor?
Nunca tuve ni la más remota idea.
¿Personas gordas o están gordas?
Las personas están claramente gordas. No lo son, puesto que la obesidad no es inherente al ser.
¿Qué aporta de nuevo el libro “METODO THINKING” al planeta de las fórmulas de adelgazamiento?
Mi método no se centra en la pérdida de kilos si no en la relación con la comida, en el vínculo adictivo que existe con ella.
¿Me garantiza que leyendo su libro tendré un cuerpo atlético?
Le garantizo que, si lee mi libro, se le abrirán los ojos al verdadero problema y llegará a la conclusión  de que las dietas están diseñadas para estar a dieta toda la vida. Que la solución pasa por destruir un mal vínculo para construir uno nuevo después.
Es dificíl el equilibrio en la dieta para quienes amamos la buena mesa y sufrimos en ocasiones la gula, ¿comemos más de lo que necesitamos los españoles?
Al igual que Ud.,  también amo la buena mesa. Para disfrutar de ella plenamente he tenido que liberarme del poder que tenía sobre mí, cuando comer era casi todo mi universo, cuando la comida suponía un refugio, un anestésico cuyas consecuencias psicológicas pesaban más que los kilos de más.
Siempre se cometen excesos en determinadas ocasiones, pero este no es el problema. El problema surge cuando cometemos excesos permanentemente, cuando el exceso se convierte en rutina y sentarse a comer se convierte en sentarse a engordar, a enfermar. Es entonces cuando entramos en una suerte de laberinto del que es difícil salir. Se crean asociaciones equivocadas que nos hacen creer que no podemos divertirnos sin comer o beber de más. Romper esos vínculos, entre otras cosas, es el cometido del Método Thinking.
¿Sabe cocinar?
No soy completamente negado, pero tampoco me llama demasiado.
¿Qué da de comer a sus cuatro hijos?
En casa se come bien, equilibrado. Lucho por que eviten todos esos alimentos que no aportan nada en su crecimiento. Pero es difícil. Hay demasiados estímulos externos.
¿Es preocupante la obesidad infantil en nuestro país?
Lamentablemente, en eso no estamos a la zaga. España es el país con mayor índice de obesidad infantil del mundo. Hace tiempo empezaron a sonar las alarmas, pero desde el último trimestre de 2011, estamos oficialmente a la cabeza. Desde mucho antes,los ministerios de sanidad y educación tenían que haber tomado cartas en el asunto, pero no lo hicieron y siguen sin hacerlo. Empiezan a verse campañas de concienciación en algunos medios, pero no es suficiente. Por desgracia, hay muy pocas ayudas para resolver este tema. Ni siquiera centros como el mío tienen apoyo para contener esta pandemia. En fin, no hay que tirar la toalla. Tal vez pronto decidan dedicar a este problema el tiempo y los recursos necesarios para frenarlo.
Dedica su libro entre otras “a todas las personas que a lo largo de mi vida me han ayudado a buscar la verdad, a encontrarla y a vivirla¨… ¿Cuál es la verdad de la vida?
No soy nadie para decir qué es la verdad o qué no lo es. En mi caso, intento ser consecuente con mi manera de sentir.
¿Son claves los conceptos “mesura”, “ruptura” y “vigilancia” para tener un peso adecuado?
Sin olvidarnos del concepto “CONSCIENCIA”. Son definitivamente claves para alcanzar un peso adecuado y para mantenerlo. De hecho, creo que son clave para todo en la vida.
¿Cree que hay cierta persecusión en esta sociedad contra los gorditos?
Sí, pero desde un enfoque equivocado. No prima la persecución desde el aspecto saludable si no desde el estético. Y esto es un grave error porque no abunda en el argumento por el cual deberíamos poner manos a la obra, que es la salud. El argumento de la imagen no es lo suficientemente sólido y crea frustración más que conciencia.
Vemos cuadros de otras épocas y vemos que el ideal de belleza ha cambiado, ¿ cuál es el hombre o la mujer bello de hoy?
Hoy y siempre, la belleza del ser humano está en su equilibrio interno y externo. Los cánones estéticos da ayer y de hoy nos muestran un aspecto parcial de la belleza: el externo. Las modas cambiarán en un futuro, como viene ocurriendo desde tiempo inmemorial. Pero la salud integral, sigue midiéndose con los mismos parámetros en esencia.
¿En qué momento de su vida pública Diego de Olmedilla su libro?
En un momento bueno en lo personal y difícil en lo económico.
¿Qué signioficado tiene para el conde la palabra familia tan presente en sus dedicatorias?
Mi familia le da sentido a mi vida.
¿Qué le da miedo en la vida?
Que se mueran otros, los de cerca.
¿Se es más feliz estando delgado?
Se es más feliz cuando uno se libera de las cadenas que le impiden ser uno mismo y la obesidad, sin duda, es una cárcel.
¿Tiene alguna receta para ser feliz?
De verdad que no soy quién para dar recetas. Creo que todos nos sentimos mejor cuando reímos, cuando tenemos la sensación de haber hecho bien nuestro cometido, cuando nos superamos, cuando ayudamos a otras personas. Hay que buscar situaciones dónde podamos reír sanamente, superarnos, ayudar…Tal vez no sea tan difícil.

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