El Rey Don Juan Carlos I de España, cinco años de su abdicación El Monarca que consiguió lo imposible

 

España cerraba una etapa tras la muerte de Franco. Se avecinaban tiempos convulsos tras cuarenta años de dictadura. Llegó la Transición y con ella una figura fundamental: la del Rey Don Juan Carlos I. Hace cinco, el monarca decidió poner fin a uno de los reinados más largos y excepcionales de la historia del país. El hombre que restauró la corona en uno de los reinados históricos del mundo y que, durante sus cuatro décadas como Jefe de Estado, transformó al país en una democracia moderna, otorgando a los españoles la etapa más larga de paz, libertad y prosperidad que se recuerda en la historia reciente. Hoy su hijo ya es Rey Felipe VI ha heredado los valores de un padre que supo reinar cuando los Reyes ya no se recordaban en España. Fuera ya de la agenda pública, Don Juan Carlos vivirá un descanso merecido. Cuarenta años de corona, cuarenta razones para recordarlo. Como firmó Almudena Martínez-Fornés en ABC: “El Rey que hizo realidad lo que parecía imposible”.

La Transición y la restauración de la Monarquía
Don Juan Carlos consiguió restaurar la Monarquía en España tras un largo paréntesis de 44 años, lo contrario que sucedió en los periodos anteriores que llevaron a la República los débiles reinados. El 22 de noviembre de 1975 fue proclamado Rey ante las Cortes tras la muerte de Franco. En ese momento, se aprobó un indulto general que devolvió la libertad a más de 12.000 condenados, 700 por delitos políticos. La democracia llegaba a España. Con su llegada, se convirtió en el primer Rey de España que viajó a América en toda la historia el 31 de mayo de 1976, siguiendo los pasos de Colón en Santo Domingo afirmando nada más aterrizar: «Doy gracias a Dios por ser el primer Rey de España que cruza el Atlántico para visitar las Américas». En el mismo viaje, al llegar a EE.UU., el 2 de junio declaró en una sesión conjunta del Senado y la Cámara de los Representantes que «España sería una democracia». Un hecho histórico para el país que se confirmó con la renuncia de Don Juan en favor de su hijo el 14 de mayo de 1977 que con un sonoro taconazo sentenció: «Majestad, por España, todo por España».

Ejemplo de democracia y el golpe de Estado
Esta Transición pacífica se reafirmó con la Constitución el 27 de diciembre de 1978, cuando el Rey sancionó la Carta Magna, la primera de las siete que tuvo España desde 1812 que había sido sometida a referéndum del pueblo español.
Su peor momento llegó el 23 de febrero de 1981. En una España azotada por el terrorismo de ETA, el país vivía un complicado calvo de cultivo desde todos los frentes. Aquel día, con el uniforme militar y un breve mensaje de minuto y medio de duración transmitido por televisión, Don Juan Carlos logró frenar el golpe de Estado protagonizado por el teniente coronel Tejero, que había secuestrado el Congreso de los Diputados.
Desde el apoyo de la Cultura, la reconciliación de las ideologías enfrentadas, la lucha feroz contra ETA en los «años oscuros del plomo» y hasta la incorporación en la Unión Europea; Don Juan Carlos ha sido pieza fundamental  para sacar a España de siglos de aislamiento.

Todoterreno
Y es que Don Juan Carlos era un hombre todoterreno. Un concepto de Rey de la calle que sabía vestirse con los más elegantes trajes de gala y, a la vez, remangarse en el fango. Deportista. Compitió en los JJ.OO. de 1972 y se volcó con Barcelona hasta que logró acoger los Juegos de 1992, en los que desfiló el Príncipe como abanderado. Era el primer soldado, ya que quiso celebrar su 60 cumpleaños con las tropas españolas destacadas en el extranjero y el 6 de enero de 1998 se desplazó a la primera misión enviada al exterior, Bosnia.
Fundamentales fueron sus apariciones mediáticas en hechos como los atentados del 11-M o en su «perdón» por todo lo que rodeo a algunos sucesos de años convulsos del final de su Reinado cuando España ya comenzaba a mirar a su nuevo Rey.
El 19 de junio 2014, Don Juan Carlos I de España abdicó en favor de Don Felipe VI tras un Rejemplar en el que España dejó de ser una excepción y se transformó en una nación democrática próspera y moderna. Un país que vivía una severa crisis económica y que necesitaba nuevas fuerzas y un reinado moderno, lo que ahora busca transmitir un Monarca que mira al futuro en busca de volver a unir a España, ese país que le debe el gran homenaje en vida que Don Juan Carlos merece. Pero ya se sabe, con pesar, vivimos en la nación de las cuentas pendientes.

Texto: Javier Comas
Fotos: Casa Real

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