Olivia Valére

Olivia Valére

Hablar de ella es hablar de Marbella, es hablar de fiesta, de una feria de vanidades brillante y chic, con la alegría de nuestra tierra y la sofisticación francesa, soportada sobre el esfuerzo de una mujer con estrella y nacida para serlo. Luchadora, inconformista, custodia un interminable listado de amigos que dan buena cuenta de la generosidad y el buen hacer que avalan su carrera empresarial y vital. Tras su imponente sonrisa encontré a una mujer de verdad, vivida, viajada y curtida en la vida y en el trato con las gentes. Un placer conocerla.

¿Quién es Olivia Valére?
Soy una persona totalmente normal. Una mujer muy positiva. Me gusta mucho la gente y yo creo que con mi carrera, llevo más de treinta y cinco años en la noche con discotecas en distintas capitales, he demostrado que soy una gran trabajadora y mi éxito tiene con ello mucho que ver.
(Alboroto de fondo de papagallos)
¡Mis papagallos deben pensar que estoy mintiendo! ¡Soy una mentirosa! (Risas).
El secreto del éxito está en el trabajo y nunca puedes pensar que estás en la cima de la montaña, porque en cualquier momento de la vida por cualquier motivo que no esperamos nos pueden arrebatar el puesto, incluso siendo el Rey. Siempre hay que pensar que hay que esforzarse cada día para que no se desvanezca nuestra vida. No se puede pensar  que estaremos por siempre en la cima y hay que luchar mucho. Nunca se puede estar satisfecho con nuestro trabajo.

Dice que le gusta mucho la gente, ¿qué ha aprendido de la gente en estos años?
He aprendido algo muy importante y es que en la vida cuando eres una persona buena, que te gusta la gente, porque te encuentras a gente maravillosa, al final la ternura y la dulzura, así como la amistad que das a la gente, viene devuelta algún día. Si eres bueno y simpático así será normalmente en el sentido contrario. Vivimos rodeados de gente y es maravilloso tener relaciones  positivas con la gente y ayudar cuanto esté en nuestra mano. Soy muy sincera también y cuando algo me gusta o no me gusta lo digo. Algunas veces me he arrepentido de ser tan sincera pero es mi naturaleza y no puedo hacer otra cosa.

¿Qué le trajo a Marbella?
Yo empecé en Marbella en 1984 con mi primera discoteca. Estoy en esta ciudad porque la adoro. Nací francesa pero mi corazón es español. Adoro Marbella porque es el paraíso en la tierra. Me considero una embajadora buena de Marbella porque la vendo en todo lugar. Tengo un poco del chic francés, del glamour afrancesado y soy muy luchadora y me he traído un poco de París. Allí tuve una de las discotecas más famosas del mundo.

¿Qué tiene de andaluza y qué de francesa?
De andaluza tengo el gusto por el flamenco. Me encantan las sevillanas. Bailo fatal, como una policía inglesa (risas). Me enseñó mi amiga Ana María. (Tararea la sevillana «Andalucía es mi tierra, yo soy del Sur»).
De francesa tengo la sofisticación, me encantan las mesas muy bien montadas, como la de hoy que viene mi hijo a comer. Los detalles chic franceses, la moda francesa me gusta mucho, la buena            A mis muchísimos años he visto mucho y me quedo de francesa la sofisticación y el gusto y de andaluza con la simpatía de su gente. Los andaluces y los sevillanos tienen un arte que no se pueden aguantar. Aquí todo el mundo parece feliz por su simpatía y alegría y con una copita y una tortillita de patatas puedes ser el más feliz del mundo, sin necesidad incluso de dinero.  Me gusta la positividad de los andaluces que ven la copa media llena siempre y no al revés como el resto de Europa.

¿Cuál es el perfecto relaciones públicas?
Es la persona que sabe estar, sin dar la impresión de que está trabajando. Tiene que saber presentarse, no mostrar fácilmente las intenciones comerciales que hay detrás, no se puede vender barato. Tienes que transmitir la idea de que estás haciendo un favor y que te necesitan. Debemos saber que nadie es imprescindible y pero tenemos que parecerlo por nuestro trabajo y por lo que facilitamos. La vida ha cambiado mucho y la noche más. En 1981 tenía en mi discoteca a los actores más famosos del mundo, que incluso tocaban por placer.

De todas las personalidades que han pasado por sus negocios, ¿cuál ha sido la que más le ha marcado?
De todas podría decirte que Antonio Banderas. Encuentro que es un chico maravilloso, sencillo. Tuve un almuerzo cara a cara con él porque decía que quería hacer una película conmigo del mundo de la noche. No le creí. Por el momento no me ha hecho firmar ningún contrato (risas). Nunca se sabe, porque ya soy abuela y tendrá que espabilar antes de que cante el gallo.

¿Cuál es la fiesta perfecta?
Una fiesta perfecta es como un ramo de flores que mandas a una amiga. Tiene que tener unas dosis perfectas de todo. El ambiente, la decoración, le gente… Hay que buscar las flores que den una imagen de conjunto y unidad pero en realidad son cada una de un tono que aporta al resultado un sentido global perfecto.

¿Cómo era Olivia en su más tierna infancia?
¡Insoportable! Yo desde que tengo seis añitos quería ser una estrella y me encantaba la gente. Cuando venían invitados a casa mi madre me regañaba, porque me decía que no podían quedarse hasta a dormir en casa. No quería que se fuesen nunca. No me gustaba, quería que estuviese la casa llena de gente siempre. Así he sido hasta hoy.

¿Cómo se imagina su fin de fiesta?
La fiesta es una cosa que llevas dentro de ti. Eres una fiesta. Es tu mentalidad, tu alma, eres tú. Si escuchas Nabucco de Verdi con una copa sólo en una terraza viendo la luna y las estrellas puede ser la fiesta más maravillosa que puedas tener. La fiesta eres tú. La fiesta más bonita es la que te hace sentir bien, con compás, que te haga sentir con calma interior, pero con ritmo… El fin de mi vida lo veo rodeada de mis hijos. Me gustaría terminar mi vida en una gran fiesta. Tras una gran boda de mi nieta o de mis bisnietos. En una fiesta familiar, rodeada de toda la gente que me quiere y quiero. Sería mi más linda fiesta.

¿Qué le da miedo?
¡Engordar! Me encanta comer y la peor cosa en la vida es no comer a tu gusto. He decidido que en la vida no hay que perder nada, ni siquiera peso, por eso me quedo como estoy.

¿A quién admira?
Tengo mucha admiración por los jóvenes que deben ir a la guerra. Eso me parece excepcional. En este momento vivimos  el conflicto entre Palestina e Israel y tengo muchos familiares que están allí, en los tanques, en la Franja de Gaza y pueden morir con sólo veinte años. Es admirable ver cómo estos chicos dejan de un día a otro sus trabajos y sus familias por defender su país. Pensar que a los veinte años puedes perder la vida por defender tu país o porque te obligan,  aunque no te guste la guerra… Es el único conflicto en los que van voluntarios. El resto lo libran armadas o servicios militares profesionales. Lo que ocurre en Israel con chicos que a partir de los dieciocho años tienen que cumplir en el frente…

¿Me puede confesar algo que no haya confesado nunca?
Nunca he tenido amantes. Es una tristeza (risas).

¿Tiene una receta para ser feliz?
Querer a los demás. Es la única cosa que da felicidad. Cuando empecé con las televisiones españolas a participar en programas y me paraba la gente por la calle y me decían cosas lindas con ternura me daba mucha felicidad. Hablar con todo el mundo y la ternura que aportan me hace feliz, por encima de la fama.

Deja tu comentario